Sin embargo, le había prohibido correrse sin mi permiso...
- domina-artemisa

- 2 jul
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Cuando le pedí que se desnudara y le propuse atarlo, se mostró muy obediente.
Aunque no podía moverse, no pudo ocultar el deseo que sentía por mí. Me sentí muy orgullosa al ver su polla erecta para mí. Jugué con él prohibiéndole correrse. No consiguió ser obediente hasta el final... Su semen se le escapó en un orgasmo frustrante y arruinado...
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