top of page

Inmovilizado y ofrecido así, ¡ya solo eres una polla para mí!

Una vez inmovilizado, te cubro la cabeza con una capucha que te sumerge en la oscuridad. Tu polla está a merced de mis caprichos y la mantengo bien dura... Nunca habrás tenido tantas ganas de correrte. Pero, ¿te dejaré finalmente eyacular? Aún no lo sé, a pesar de tus súplicas...


Si tú también quieres venir a entregar tu polla, ponte en contacto con Señora Artemisa: https://domina-artemisa.wixsite.com/my-site/about-3-2

Comentarios


bottom of page