top of page

Tanto deseabas entregarte a mí que te convertiste en mi juguete...


Te encuentras de pie, con las muñecas y los tobillos atados, una capucha que te ciega, un consolador introducido en el ano, terminando de inmovilizarte, con la polla encerrada en una jaula y ligeramente estimulada por mi vibrador...

Y para perfeccionar mi obra, cuando empezabas a disfrutar mucho de tu situación, volví a cerrar mis pinzas sobre tus pezones para recordarte que soy tu dueña y que no puedes negarme nada... Sé que tu dolor y tu placer se unen y que lo disfrutas...


Si sueñas con bondage y restricciones, ponte en contacto con Señora Artemisa: https://domina-artemisa.wixsite.com/my-site/about-3-2



Comentarios


bottom of page