Al final acabé cediendo ante este sumiso...

Este sumiso, al que conocía desde hacía mucho tiempo, me había confesado su deseo de lamerme el coño.
Hasta ahora, mi coño le estaba totalmente prohibido. Se conformaba con lamerme el ano y se había convertido, debo decir, ¡en uno de mis mejores lameculos! Ante su insistencia, le propuse este jueguecito. Para su sesión de hoy, permanecerá vestido durante toda la sesión. Podría lamerme y saborear mis jugos vaginales, pero si no conseguía hacerme correrme, tendría que beberme mi pis... ¡Aceptó sin reservas!
Si sueñas con ser un sumiso servicial, no dudes en ponerte en contacto con Señora Artemisa: https://domina-artemisa.wixsite.com/my-site




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