A mis pies
- domina-artemisa

- 12 mar
- 1 Min. de lectura

Mi sumiso está de rodillas otra vez, donde debe estar. Con su collar y su correa, atado a mí. Me mira, esperando. Yo sé lo que quiere.
Le acerco el pie. Es todo lo que necesita para empezar. Su lengua lame mi zapato, lento, como si fuera lo más importante del mundo. Para él, en ese momento, lo es.
Siento su respiración caliente. Siente cada movimiento. No tengo que decir nada. Él ya sabe: su lugar es aquí, adorándome.
Miro cómo lo hace, callada. Es mi perro. Mi sumiso. Y esto, él lamiéndome los pies, es la prueba. Es simple: yo mando, él obedece. Y a los dos nos gusta así.
Cuando me canso, retiro el pie. Él se queda quieto, esperando mi siguiente orden. Todo está en su lugar. Todo está como debe ser.
Si tú también sueñas con encontrarte a los pies de una mujer hermosa y dominante, ponte en contacto con Señora Artemisa: https://domina-artemisa.wixsite.com/my-site/about-3-2



Comentarios